La distancia que separa a la ministra Lenia Batres del resto de sus compañeros aumenta a gran velocidad a medida que se acerca el primer año desde que los nuevos integrantes entraron en la Suprema Corte. Al largo historial de enfrentamientos se ha sumado, este jueves, un último episodio, mientras el Pleno debatía una contradicción de criterios de la juzgadora. La mayoría de los togados se ha opuesto al proyecto, un escenario relativamente frecuente que Bates, sin embargo, ha atribuido a causas ajenas a las jurídicas. “Me desconcierta mucho esta discusión”, ha anticipado antes de sugerir que la razón real del rechazo no era la diferencia de criterios sino su discrepancia a la solicitud de aumentar un 17% los presupuestos del Alto Tribunal, que votaron a puerta cerrada la semana pasada. “Veo una animadversión insana, voy a retirarlo [el texto] y espero sus observaciones, y de verdad, quisiera creer que no tiene que ver con el oficio que hoy mandé al Órgano de Administración Judicial respecto del presupuesto de esta Corte”, ha lanzado al resto de sus compañeros.