
Los trabajadores se están plantando con más frecuencia ante sus empleadores para reivindicar mejores condiciones laborales. En los cinco primeros meses de 2026, 323.400 afiliados a la Seguridad Social han ido a la huelga, lo que ha supuesto una pérdida de 649.600 jornadas de trabajo. Es un incremento muy notable respecto a las cifras del año anterior, de 2025, con 87.500 participantes en huelgas y 204.700 jornadas perdidas. Es más del triple en cada variable, un ascenso que los sindicatos relacionan con dos factores clave: el aumento de la conflictividad en dos sectores concretos, la sanidad y la educación; y el que no haya un nuevo acuerdo nacional de convenios, lo que desanima la actualización de muchos acuerdos colectivos y fomenta las protestas de los trabajadores.