El gigante de las cripto Binance está a punto de verse obligada a cerrar sus servicios en Europa, ante la negativa de diversos supervisores del mercado de los países del continente a darle una licencia MiCA, necesaria para operar en la región a partir del 1 de julio. Lo más reseñable es que esta vez el supervisor europeo, la ESMA, ha coordinado a los vigilantes nacionales para sostener una postura común, algo que no siempre ha ocurrido. En particular, ha incorporado al redil de la disciplina del mercado a Malta, que en otras ocasiones ha abierto fácilmente la puerta a las empresas del mundo cripto.